Los implantes dentales son una solución muy utilizada cuando se pierde un diente. Permiten recuperar la función de la boca y volver a sonreír con normalidad. Sin embargo, como ocurre con cualquier tratamiento dental, también necesitan cuidados.
Una de las complicaciones que puede aparecer es la periimplantitis. Se trata de una infección que afecta al tejido que rodea el implante dental. Aunque no es algo muy frecuente, puede causar problemas si no se detecta a tiempo.
Conocer qué es la periimplantitis, la infección en implante dental y sus síntomas ayuda a identificar el problema pronto y a evitar daños mayores.
Qué es la periimplantitis
La periimplantitis es una infección que aparece en los tejidos que rodean un implante dental. Afecta tanto a la encía como al hueso que sostiene el implante.
Para entenderlo mejor, podemos imaginar el implante como una raíz artificial que se coloca dentro del hueso de la mandíbula. Sobre esa raíz se coloca después una corona que sustituye al diente perdido.
Si las bacterias se acumulan alrededor del implante, pueden inflamar la encía. Si esta infección avanza, también puede afectar al hueso que sostiene el implante.
Cuando esto ocurre hablamos de periimplantitis.
Si no se trata a tiempo, la infección puede provocar pérdida de hueso y hacer que el implante pierda estabilidad.
Por qué aparece una infección en un implante dental
La periimplantitis suele aparecer por la acumulación de bacterias en la zona del implante. Estas bacterias forman una capa llamada placa bacteriana, muy parecida a la que aparece en los dientes naturales.
Si la placa no se elimina con una buena higiene, puede provocar inflamación de la encía.
Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esta infección:
Una higiene oral insuficiente es uno de los motivos más comunes. Cuando no se cepillan bien los dientes o no se limpian correctamente los implantes, las bacterias se acumulan con más facilidad.
El tabaco también puede afectar a la salud de las encías y dificultar la cicatrización de los tejidos.
Otro factor importante es no acudir a revisiones dentales. Las visitas periódicas permiten detectar pequeños problemas antes de que se conviertan en algo más serio.
También influyen algunas enfermedades que afectan a las encías, como la periodontitis.
Periimplantitis: infección en implante dental y síntomas
Detectar la periimplantitis a tiempo es muy importante para poder tratarla. En muchos casos, los síntomas aparecen de forma progresiva.
Uno de los primeros signos suele ser la inflamación de la encía alrededor del implante. La zona puede verse más roja de lo normal o estar más sensible.
También puede aparecer sangrado al cepillarse los dientes o al tocar la encía.
En algunos casos se produce supuración, es decir, salida de pus alrededor del implante. Este es un signo claro de infección.
Otro síntoma que puede aparecer es el mal sabor en la boca o mal aliento persistente.
Si la infección avanza, el hueso que sostiene el implante puede empezar a perderse. Cuando esto ocurre, el implante puede llegar a moverse.
Ante cualquiera de estos signos, lo más recomendable es acudir al dentista lo antes posible.
Diferencia entre mucositis y periimplantitis
Antes de que aparezca la periimplantitis suele existir una fase previa llamada mucositis periimplantaria.
La mucositis es una inflamación de la encía alrededor del implante, pero todavía no afecta al hueso.
En esta fase el problema es más fácil de tratar, ya que la infección aún no ha avanzado.
Si no se actúa a tiempo, la mucositis puede evolucionar hacia periimplantitis, que ya implica pérdida de hueso.
Por eso las revisiones dentales son tan importantes. Permiten detectar este tipo de inflamación en sus primeras etapas.
Cómo prevenir la periimplantitis
La prevención es la mejor forma de evitar problemas alrededor de los implantes dentales. Aunque los implantes no pueden tener caries, las encías que los rodean sí pueden sufrir infecciones.
Una buena higiene oral es fundamental. Cepillarse los dientes después de cada comida ayuda a eliminar la placa bacteriana. También es importante usar hilo dental o cepillos interdentales para limpiar entre los dientes y alrededor del implante.
Las revisiones con el dentista también cumplen un papel muy importante. Durante estas visitas el especialista puede comprobar que el implante se mantiene estable y que las encías están sanas.
Además, en la clínica se realizan limpiezas profesionales que ayudan a eliminar bacterias en zonas difíciles de limpiar en casa.
Evitar el tabaco también ayuda a mantener las encías en mejor estado.
Pequeños hábitos diarios pueden marcar una gran diferencia en la salud del implante.
La importancia de acudir a una clínica experta en implantes
Los implantes dentales son un tratamiento seguro cuando se realizan de forma adecuada y con un seguimiento correcto. Por eso es importante acudir a profesionales con experiencia.
En Espai Dental Valencia realizamos tratamientos de implantología teniendo en cuenta la salud de las encías y del hueso que rodea el implante. Además, recomendamos a nuestros pacientes realizar revisiones periódicas para controlar la evolución del implante y detectar cualquier señal de infección a tiempo.
Colocar los implantes en una clínica experta y mantener un seguimiento regular ayuda a cuidar el implante a largo plazo y a prevenir problemas como la periimplantitis.
Cuidar el implante es cuidar tu sonrisa
La periimplantitis es una infección que puede afectar a los implantes dentales si no se mantienen los cuidados adecuados. Conocer los síntomas de infección en implante dental permite actuar antes de que el problema avance.
La higiene diaria, las revisiones con el dentista y los hábitos saludables son claves para mantener las encías sanas.
Los implantes están diseñados para durar muchos años, pero necesitan atención igual que los dientes naturales.
Con los cuidados adecuados y el seguimiento de un profesional, es posible mantener el implante en buen estado y conservar una sonrisa sana durante mucho tiempo.