Con la llegada del verano aumentan los viajes, las celebraciones, las bodas y los encuentros con familiares y amigos. También es una de las épocas del año en la que muchas personas deciden mejorar el aspecto de su sonrisa mediante un blanqueamiento dental. Sin embargo, es habitual que surjan dudas sobre si el calor, la exposición al sol o los cambios en la alimentación pueden afectar al tratamiento.
La buena noticia es que el blanqueamiento dental puede realizarse durante el verano con total seguridad. La clave está en hacerlo bajo supervisión profesional y seguir una serie de recomendaciones que ayuden a mantener los resultados durante más tiempo.
En Espai Dental Valencia realizamos tratamientos de blanqueamiento dental durante todo el año. Antes de comenzar, estudiamos el estado de los dientes y las encías para comprobar que el paciente es un buen candidato y ofrecer un tratamiento acorde a sus necesidades.
¿Es recomendable hacerse un blanqueamiento dental en verano?
Sí. El verano no supone ninguna contraindicación para realizar un blanqueamiento dental. De hecho, muchas personas aprovechan las vacaciones para iniciar tratamientos que durante el resto del año resultan más difíciles de compaginar con el trabajo o los estudios.
Lo realmente importante no es la época del año, sino realizar una valoración previa y seguir las indicaciones del odontólogo durante los primeros días tras el tratamiento.
En nuestra experiencia clínica, los pacientes que siguen correctamente las recomendaciones posteriores consiguen mantener el resultado durante más tiempo, independientemente de que el tratamiento se realice en verano o en cualquier otra estación.
¿Por qué el verano es una buena época para mejorar la sonrisa?
Durante el verano suelen celebrarse bastantes eventos sociales en los que muchas personas desean sentirse más seguras con su sonrisa.
También es un buen momento para realizar una revisión completa de la salud bucodental y planificar otros tratamientos de estética dental cuando sea necesario.
En consulta observamos que muchos pacientes aprovechan las vacaciones para combinar una limpieza profesional con un blanqueamiento dental, siempre que su salud oral lo permita.
Aspectos que conviene tener en cuenta antes del tratamiento
Aunque el blanqueamiento dental es un procedimiento seguro cuando está indicado, no todos los pacientes pueden comenzarlo inmediatamente.
Antes de realizar el tratamiento valoramos aspectos como la presencia de caries, inflamación de las encías, sensibilidad dental, restauraciones visibles o cambios de color cuya causa deba estudiarse previamente.
Esta valoración inicial permite planificar el tratamiento con mayor precisión y evitar resultados poco uniformes o molestias posteriores.
Los primeros días son importantes para mantener el resultado
Tras el blanqueamiento, el esmalte necesita un periodo de adaptación. Durante las primeras 48 o 72 horas es recomendable reducir el consumo de alimentos y bebidas con alta capacidad de pigmentación.
Aunque el tratamiento ya ha finalizado, seguir estas recomendaciones ayuda a conservar el color obtenido y reduce el riesgo de que aparezcan nuevas tinciones en los primeros días.
La hidratación también influye durante el verano
Las altas temperaturas favorecen una mayor pérdida de líquidos y pueden provocar sensación de sequedad bucal. Mantener una adecuada hidratación favorece la producción de saliva, que actúa como un mecanismo natural de protección frente a la acumulación de bacterias y restos alimenticios.
En verano aconsejamos beber agua con frecuencia, especialmente si se realizan actividades al aire libre o se pasan muchas horas bajo el sol.
¿Qué ocurre si te vas de vacaciones?
Viajar no impide realizar un blanqueamiento dental, aunque sí conviene planificar el tratamiento con cierta antelación.
En nuestra práctica clínica solemos recomendar que, si el paciente tiene previsto un viaje, el tratamiento se realice varios días antes de la salida. De esta forma resulta mucho más sencillo seguir las recomendaciones alimentarias y comprobar que la adaptación ha sido correcta.
Cuando el tratamiento incluye férulas domiciliarias, explicamos detalladamente cómo utilizarlas durante las vacaciones para mantener la eficacia y la seguridad del procedimiento.